viernes, 11 de marzo de 2016

Sobre Parto respetado y Violencia Obstétrica.

“Para cambiar el mundo hay que cambiar la manera de nacer”
Dr. Michel Odent. Obstetra.
Hoy vengo para hablarles sobre un tema diferente, sobre el que vengo investigando hace más de 4 años y que no para de sorprenderme: la visión que se tiene en el mundo actual sobre la manera de nacer. 

¿A qué me refiero con “la visión que tiene el mundo”? Piensen, cierren los ojos medio minuto y piensen cómo se imaginan la situación de un nacimiento. 
Lo que está más instalado es: mamá acostada con vía puesta, pies en los estribos, personal médico muy esterilizado de la cabeza a los pies mirando, bebé naciendo y enseguida, corte de cordón, bebé mostrado a la mamá y llevado por una enfermera para ser pesado, bañado, peinado y entregado de vuelta a su madre envuelto para regalo.

¿Vamos a lo que pasa realmente por protocolo en los hospitales y clínicas argentinas en un parto normal? 
En la gran mayoría de los casos (hablo con datos censados y a partir de entrevistas con enfermeros/pediatras/neonatólogos/personal de la salud), el bebé nace en un lugar lleno de luz (tomen en cuenta que la mayoría de las “salas de parto” son en realidad, quirófanos), y se lo apoya sobre una tela que cubre el pecho de su mamá. Se corta el cordón, mamá y papá lo besan (recuerden, estoy hablando de que esto pasa en el mejor de los casos), y el pediatra o neonatólogo interrumpe el trascendental momento del nacimiento para llevarse al bebé a pesar, medir, ponerle tinta en las manos y en los pies para registrarlo, introducirle sondas por la boca y otros orificios para destaparlos, ponerle gotas en los ojos e inyectarle vitamina K, ponerle la pulsera identificatoria, vestirlo, y entregárselo a su padre, porque a su madre todavía la están cosiendo (por desgarro o episiotomía, que muchas veces se hacen por necesidad, pero en la gran mayoría de los casos se hacen por protocolo y punto), limpiando, etc.
Papá lleva al niño a que lo vea la familia y en promedio, una hora después, se reúnen con su mamá en la habitación de una clínica privada.

Si ya están cansados de leer, piensen lo cansados que están esa mamá que acaba de parir (y de hacer una fuerza inconmensurable), que lleva horas de contracciones y a la cual en lo general, no dejaron moverse durante el trabajo de parto (en adelante, TP), ni tomar agua, ni comer. Y lo cansado que está ese bebé por el solo hecho de nacer, que no es poca cosa!

Muchas mamás me contaron que se sintieron como objetos adentro del quirófano. Sintieron que estaban ahí para que les sacaran algo, lo más rápido posible para comodidad de los médicos. Una me contó que el obstetra le pedía que por favor pariera más rápido porque se tenía que ir a jugar un partido de golf mientras la miraba de lejos. Otra mamá me contó que la hicieron pasar a una sala de dilatación para hacer el TP y la hicieron desvestirse completamente adelante de dos enfermeras, un médico y otras tres parturientas que estaban en esa salita.
Realmente las cosas que he escuchado me han indignado a más no poder. Eso fue el puntapié inicial para que yo me empezara a preguntar por qué los cuerpos de las mujeres y sus hijos eran tratados de esa manera. Qué era lo que pasaba para que el parto, que es un proceso fisiológico que hace 50 años se daba en casas y con naturalidad (no niego que también existían compliaciones), se convirtiera en algo tan medicalizado y mecánico, que solamente pudiera pasar por una institución hegemónica como la medicina para que estuviera “bien visto” y aprobado por la sociedad actual.

Justito, en el medio de todas las preguntas que me estaba haciendo, y toda la información que estaba reuniendo, el año pasado se reglamentó la Ley de Parto Humanizado Nº 25.929, veamos qué dice  en breves palabras.

En Argentina, desde el año pasado, con esta Ley, el Ministerio de Salud dice:

“Cuando se habla de parto humanizado, se habla de generar un espacio familiar donde la mamá y su bebé sean los protagonistas y donde el nacimiento se desarrolle de la manera más natural posible.
Se entiende que “de la manera más natural posible” no incluye la cesárea programada para que el parto no interrumpa las actividades sociales del médico no? (acá entran todas las cesáreas que se dan antes de las fiestas por ejemplo, donde “de casualidad” los latidos de 5 bebés en un mismo piso están bajos, y hay que hacerlos nacer. No vaya a ser que interrumpan el brindis del 24).

Ojo, aclaración, NO PIENSO QUE TODAS LAS CESÁREAS SEAN MALAS, SOLAMENTE VEO UN ALUVIÓN DE (INNE)CESÁREAS.

Veamos a grandes rasgos, que derechos nos otorga esta ley:
Promueve que se respete a la familia en sus particularidades –raza, religión, nacionalidad- y que se la acompañe en la toma de decisiones seguras e informadas.

La madre tiene derecho:

A ser informada sobre las distintas intervenciones médicas que pueden tener lugar durante el parto y postparto y participar activamente en las decisiones que acerca de las alternativas distintas si es que existen.
Acá agrego yo: podés decidir si querés presentar un plan de parto, podés decidir qué querés que te hagan y que NO. Podés informarte, leer, buscar, y discutir sobre las mejores opciones para vos y tu bebé.

A ser considerada como persona sana, de modo que se facilite su participación como protagonista de su propio parto.
Agrego: Considerarte como persona sana implica que cuando vos digas NO, es no (por ejemplo, con el tema de la rotura de bolsa o el corte tardío del cordón).

A un parto respetuoso de los tiempos biológico y psicológico, evitando prácticas invasivas y suministro de medicación que no estén justificados. (Acá entran: colocación de vía intravenosa, rasurado, episiotomía, tactos, rotura de bolsa artificial, colocación de oxitocina sintética con el solo fin de acelerar el parto, desprendimiento de membranas para desencadenar el TP, maniobra de Kristeller – acá googleen, esto está siendo prohibido en muchos países y se sigue practicando ‘porque si lo dice el médico, está bien).

A ser informada sobre la evolución de su parto, el estado de su hijo o hija y, en general, a que se le haga partícipe de las diferentes actuaciones de los profesionales.

A no ser sometida a ningún examen o intervención cuyo propósito sea de investigación. (Hola tactos innecesarios que enlentecen y muchas veces detienen la progresión del trabajo de parto!).

A elegir quién la acompañe durante el trabajo de parto, parto y postparto. (Esto aplica a las cesáreas también. DURANTE LA CESÁREA PODÉS ESTAR ACOMPAÑADA, ES TU DERECHO! Y si te dicen que no, Defensoría del pueblo urgente).

A tener a su lado a su hijo o hija durante la permanencia en el establecimiento sanitario, siempre que el recién nacido no requiera de cuidados especiales.
Que no se lo lleven, lo pueden pesar adelante tuyo, no es necesario bañarlo y peinarlo, se quita una capa de vérnix (que es esa capa color gris que se ve en los bebés ni bien nacen y los protegió desde la semana 20 de embarazo de que su piel se dañara). Lo pueden revisar en tu cama y tomarle las huellas mientras vos lo sostenés. 

A ser informada, desde el embarazo, sobre los beneficios de la lactancia materna y recibir apoyo para amamantar.
Que no te digan que tu leche no sirve. La leche materna es el mejor alimento que se le puede brindar a un niño, y como la naturaleza es sabia, la composición de la leche cambia según los requerimientos que el bebé tenga de anticuerpos. No te dejes intimidar, es difícil amamantar a veces, pero se puede. Obvio que hay casos donde es necesaria la leche de fórmula, pero los invito a leer como perjudica la introducción de leche de formula en los niños que no comenzaron a lactar. Pueden buscar a la Liga de la leche o a Amamantar en red, busquen una puericultora que las ayude, y recuerden, a menos estimulación, menos leche. Y lactancia a demanda! El bebé no aprendió a leer la hora como para saber que tiene que tomar cada 3 hs, suficiente que sabe que siente hambre y puede llorar para pedir alimento. Acá les dejo las recomendaciones de la OMS sobre lactancia, y pueden leer mil cosas más, sobre todo si están por estrenarse en ser mamás (y papás también!).

Toda persona recién nacida tiene derecho:
• A la internación conjunta con su madre en sala.
Mamá y bebé necesitan estar juntos. Estuvieron juntos 9 meses. Ese bebito creció escuchando el corazón de su mamá y ahora pretenden ponerlo en una cunita de plástico en otra habitación. Ojo con este punto, que incluye que los bebitos que están en neonatología pueden tener a sus papás dentro de la sala todo el tiempo (razonablemente), para que puedan lactar, puedan tenerlo piel con piel (busquen los beneficios que tiene esto en bebés prematuros), le puedan cantar, arrullar y acunarlo con todo el amor del mundo.
A veces un abrazo en los brazos de una persona hace mejor que una cuna de plástico y una lámpara.

Ahora vamos a las cosas que parecen pavadas pero que benefician (mucho) al bebé ni bien nace, y que como mamá tenés todo el derecho de pedir:

Corte tardío del cordón:

Existen dos maneras de cortar el cordón: ni bien el niño nace y es puesto sobre una toalla o sobre su madre, se colocan dos pinzas y se corta en el espacio que queda en medio de las dos.
La segunda manera, es esperar que el cordón umbilical deje de latir, que según la OMS:
"Retrasando el pinzamiento del cordón se consigue mantener el flujo sanguíneo entre la placenta y el recién nacido, y eso puede mejorar la dotación de hierro del niño incluso hasta los seis meses de vida. Este efecto puede ser especialmente importante para los lactantes que viven en entornos con pocos recursos, en los que hay un menor acceso a alimentos ricos en hierro."
Creánme que tampoco es tanto el tiempo que hay que esperar, serán entre 2 y 4 minutos o menos, pero parece que esperar es algo que no se puede hacer en los tiempos médicos de hoy en día. 

NO permitir que te realicen la maniobra de Kristeller:
Quizás alguna vez escucharon a una mamá contarles como el médico "se subió e hizo presión sobre mi panza para que saliera el bebé". 
Es una maniobra que hace presión en el fondo uterino y que en muchos países, como dije más arriba, se está prohibiendo porque puede producir graves consecuencias, como hematomas, fracturas, y problemas uterinos. Y solamente se hace para apurar el parto. 
Es así:
Entonces, cuando veas a alguien que se te acerca y se sube a un banquito para apretarte la panza, agarrá un matafuegos y pegale si es necesario. Que no te toquen. 

Que te dejen moverte, comer, tomar agua, caminar, meterte en el agua (baja mucho el dolor de las contracciones en algunos casos). 
Por lo general, en las instituciones, esto está expresamente prohibido. Cosa que nunca voy a entender. 

Pedí que te informen si en el suero que te ponen te agregan oxitocina u otra medicación (la oxitocina sintética es la hormona que acelera y provoca contracciones, que son muchísimo más dolorosas que las contracciones generadas por oxitocina propia, natural). El parto es un juego entre hormonas después de todo.
El mejor ambiente para que el bebé nazca, es uno parecido al que fue concebido, un ambiente tranquilo, con luz tenue, con poco ruido, sin gritos. Así se propicia la secreción hormonal que facilita el TP y el nacimiento.

Esto es algo importante:
Que te dejen parir en la posición que quieras.
¿Sabían que las mujeres paren acostadas porque lo decidió un hombre?
Hasta el siglo XVII, en el parto podían estar la parturienta y alguna mujer que la ayudara en calidad de matrona. Pero en el siglo XVII, el rey Luis XIV, decidió que si era rey para algunas cosas, era rey para todo. Y lo era también para presenciar el nacimiento de sus hijos. 
Pero si la mujer paría en cuclillas, no era algo cómodo para que el rey lo viera, así que la acostaron en una cama y tuvieron que inventar instrumentos como los fórceps para ayudar al retoño a nacer. 
Después de todo, parir acostada es luchar contra la gravedad misma. No dejes que te aten tampoco, es algo muy común que suceda y está muy mal.

Que te permitan el contacto piel con piel inmediato y amamantar enseguida:
Dice la OMS:
"Lo ideal sería que el contacto temprano piel a piel comience inmediatamente tras el nacimiento, al colocar al recién nacido desnudo en posición decúbito ventral sobre el torso desnudo de la madre. Esta práctica basada en el contacto íntimo en las primeras horas de vida puede facilitar la conducta materno-neonatal y las interacciones a través de estímulos sensoriales como el tacto, el calor y el olor. Además, el contacto piel a piel está considerado un componente importante para el inicio satisfactorio en la lactancia."

Y lo último:
Podés pedir que la vitamina K no se la inyecten (se puede dar oralmente, en gotas), ni que le pongan gotas en los ojos, ni sondas. En la mayoría de los casos, salvo que exista alguna complicación, no es necesario, el bebé puede destapar sus vías respiratorias con su propio llanto.


Hace poco, a una embarazada de 38 semanas conocida le dijeron que YA tenían que internarla porque estaba en trabajo de parto y se le iba a caer el bebé. 
O.o
OJALÁ se le cayera el bebé! El trabajo de parto más fácil de la historia!
Obviamente, la internaron, le pusieron el famoso "goteo" y el TP se inició como por arte de magia. 12 horas de contracciones dolorosísimas, con una mamá quieta porque no le permitían moverse ni tomar agua, fue a cesárea porque por protocolo no permitían que el TP siguiera su curso. Al bebé lo tuvieron que sacar del canal de parto para que naciera. Ya estaba preparado para nacer "naturalmente", pero parece que el médico no quería esperar. O no podía, quien sabe. 

Por ahí, esa mamá, con más información, hubiera buscado más opiniones, no hubiera permitido la "catarata de intervenciones" (googleen: desprendimiento de membranas en control-oxitocina-rotura de bolsa artificial-cesárea) y hubiera tenido un parto soñado. Por ahí no, la verdad es que nadie lo va a saber nunca. 

Pero que poderosos/as que somos si sabemos, no?

Acuérdense, el cuerpo de una mujer está perfectamente diseñado para gestar, parir y amamantar. Obviamente que todo eso se puede complicar, pero también se le puede encontrar la vuelta. 

Antes de despedirme, les quiero recomendar dos libros, uno "El bebé es un mamífero", de Michel Odent, y otro, "Parir en Libertad" de Raquel Schallman. Ambos tratan sobre cómo le cuesta a un médico cambiar de paradigma para pensar de una manera distinta a la que le enseñaron en la universidad. 

Y les dejo algo más gráfico todavía, por si quieren ver más. Cualquier parecido con la realidad NO es coincidencia:



Algo que aprendí de todo esto: que si se podía nacer con menos intervenciones antes, no entiendo por qué no se puede ahora. 

Espero que todo esto que les escribí, que es mucho, lo sé, le haya servido a una persona aunque sea, con eso me conformo.
Si sufren algún tipo de Violencia Obstétrica, pueden denunciarlo como delito, la ley los ampara. Comisaría y Defensoría del pueblo, pidan la historia clínica, cosa que no les pueden negar NUNCA.

Como consejo, busquen historias de partos, lean libros sobre esto que parece un tabú y no se habla. Tenemos que empezar a defendernos con el saber, que es el mejor arma que tenemos. Busquen info sobre profesionales, clínicas, parteros, etc. 

Y quiero dedicar este post muy especialmente a Valentino, que va a ver el mundo recién en Julio, pero que por lo menos, viene con información bajo el brazo. 

Si llegaron hasta acá, mil gracias por leerme. Espero sus comentarios acá o en Facebook. Agradezco a todas las mamás que me contaron sus historias. Me sirve para seguir investigando. 

Besos, Maru.


martes, 8 de marzo de 2016

Yes, I do ❤

Como no contarles a ustedes, que están del otro lado hace mucho tiempo, que me hacen un lugarcito en sus rutinas diarias para leerme y que me escriben con tanto cariño, que dentro de un tiempito esta bloggera camina hacia el altar para decir "Si, quiero" ❤.

Les cuento la historia, resumida, porque es larga como el cabello de Rapunzel. Y se las cuento como si fueran mis amigas y estuviéramos tomando un té a la tarde. 
Rodrigo entró a mi vida tres días después de que yo terminara una relación larga, de 6 años. O sea... no pretendía conocer a nadie, ni buscaba pareja ni nada que se le pareciera. 
Pero la vida te da sorpresas y bueno, lo conocí, pasaron 10 días y nos pusimos de novios. 
Todo siempre fue muy fluido, como si se diera naturalmente, vamos a ponernos de novios, vamos a hacer la mudanza de a pasos a la casa del otro (una vez que se instala el cepillo de dientes, la mudanza ya no tiene vueltas para atrás, es sutil pero progresa rápido! jaja), y de golpe, nos mudamos juntos. 
Y así estamos hace casi siete años.
Y hace un par de meses, llegó el día de la pregunta de "Te querés casar conmigo?" y lloré y se me dibujó la sonrisa de oreja a oreja, y obviamente, dije que sí. 
Así que ahora, soy una experta en pedir presupuestos, en hacer listas de invitados y en buscar un buen fotógrafo para que retrate el día que vamos a decidir pasar el resto de nuestras vidas juntos. 

Y eso es todo! Les quería contar para compartirles mi alegría a ustedes que me dan un empujoncito siempre que lo necesito. 

Si quieren que arme posts de "novia" me avisan, yo no tengo problema en empezar a compartirles la aventura punto por punto. La verdad es que la estoy pasando hermoso porque estamos haciendo todo con tiempo y disfrutándolo. 

Empieza la cuenta regresiva!
Felicidad pura! 


Gracias por leer esta entrada y compartir mi alegría.

Un abrazo enorme. 

Maru.