martes, 18 de octubre de 2016

#VivasNosQueremos

Hoy no les voy a escribir una entrada de belleza, para eso prometo dejar hoy programada para el viernes una entrada sobre ese tema.
Tengo la necesidad de escribir algo diferente hoy y que quede acá.

Estaba mirando mis fotos compartidas en Facebook cuando me encontré con que hacía un año había compartido la búsqueda de una nena de 12 años. Comparto muchas búsquedas, en este país se pierde más gente de lo que me gustaría y compartir no me toma más de un “click”.

Presto mis ojos, memorizo la cara, por si llego a ver a esa persona. Me pongo en el lugar de qué pasaría (que ME pasaría) si yo fuera un familiar buscando a una persona que quiero.

Me fijé recién si la habían encontrado, porque como comparto mucho, me olvido de fijarme después qué pasó con esa persona. Y sí, la encontraron. Muerta. Vivió 12 años para que una basura humana la matara “porque sí”. Tenía salidas transitorias de las que se le pagan a la policía de este país.

Como Micaela, esa nena de 12 años, en Argentina una mujer o niña es asesinada cada 30 horas. 

Cada 1 día y 6 horas, hay una mujer menos.

Las condenas, son irrisorias, si llegan. Los culpables, rara vez juzgados. Y así, nos vamos perdiendo de a poco, se van olvidando de nuestras caras, nuestros nombres. Vamos quedando en el titular de algún diario o en la carátula de algún expediente archivado mientras nuestros familiares le exigen justicia a una justicia que no tiene quien la haga cumplir.

Porque seamos realistas, no hay Estado. 
Y el problema, es que donde no hay Estado, hay violencia.
La violencia es perpetrada contra las mujeres desde tiempos inmemoriales. No sé dónde poner la raya que divide el “desde aquí, desde este punto temporal, empezó la violencia hacia las mujeres”. Primero, ya no hubo diosas, hubo dioses. Después, vinieron las hogueras para las brujas, la esclavitud, la esclavitud sexual, el no poder votar, el depender sí o sí de tener un marido sin importar la edad, las mutilaciones, el matrimonio infantil, y podría seguir así toda la tarde, lamentablemente.
Pero nos están matando ahora, cada 30 horas. En mi país, mi ciudad, mi cuadra y mi facultad. Nos están prendiendo fuego, golpeando y atentando contra nuestra sexualidad. Seguimos sin poder decir “no” sin miedo. Y eso que venimos con un chip mental que te ponen cuando sos chiquita y que te prepara para tener miedo. Para saber que sola por la calle no podés andar, que tenés que cruzar de vereda o evitar pasar por alguna obra en construcción para que no te toquen o te digan cosas, que no podés esperar el colectivo sola de noche, en fin, que sos mucho más proclive a sufrir un delito o a que te maten por el solo hecho de ser mujer.

Perdonen, no me dieron tiempo para elegir un cromosoma Y en lugar del X que me tocó. Y lo loco es que eso lo “decidió” un hombre.

El lunes pasado me quisieron matar. Me robaron la cartera y cuando les pedí la medicación que tenía adentro (mis dosis de quimio porque me tocaba ese día), me gatillaron dos veces, el tipo se enojó porque los tiros no salieron, me pegó en la garganta y como no dejé de respirar me arrastró por la vereda agarrada del pelo primero y a rodándome a las patadas después. Y diciéndome que si estaba enferma, tendría que estar muerta. Y aclarándome que era una [inserte mala palabra aquí, dícese vulgarmente de aquellas mujeres que venden su cuerpo por dinero] por andar por la calle a esa hora sola (18 hs). Y todo eso con un patrullero en cada esquina que los estaba cuidando a ellos, no a mí.
Estoy viva, la puedo contar. Pero no me conformo con eso, que es bastante, pero que no tengo por qué agradecerlo todos los días si no quiero, ni sentir que esta gente me hizo un favor dejándome vivir.

Tengo dos desgarros, hematoma en el cráneo, hematomas varios desparramados por el cuerpo y miedo. Hasta ayer, no dormí y tengo estrés postraumático. Los médicos de la guardia a la que fui no me revisaron porque “seguro que estaba nerviosa y más si era mujer” (dicho por una médica). Tuve que ir con mi médica de confianza que una semana después me revisó todas las articulaciones y la cabeza.

Y hoy venía pensando mientras caminaba rápido “¿Y por qué sigo asustada, si a mí toda la vida me entrenaron para tener miedo?”.

Y no tendría que ser así, ninguna persona debería tener cuidado de que otra le haga daño (no solamente las mujeres). Pero lo que pasa ahora, en este preciso momento, es eso. Nos matan porque sí.

Y todavía escucho mujeres que no creen que esto esté pasando. Y peor, escucho mujeres que lo naturalizan, diciendo que “pasó toda la vida, no es de ahora”.

Yo no quiero que esto pase más, ni acá ni en la China ida y vuelta caminando. Pero para eso hay que implicarse. No hace falta colgar pancartas y pintar paredes con aerosol para solidarizarse con otras mujeres.

Solamente hace falta estirar el brazo y ayudar. Y gritar más que nunca que hoy #NosQueremosVivas.


El viernes a las 18hs tienen otro tipo de entrada, pero les quería escribir esto hoy.
Muchas gracias por leer y como siempre, por darme un poquito de su tiempo que es lo único de esta vida que no vuelve.

Besos, Maru. 

domingo, 9 de octubre de 2016

Post de Novia III: El Vestido

Hola corazones! Cómo están?
Acá estoy, a 7 meses del gran día para contarles todo sobre el vestido en la tercera entrega de "Posts de Novia", que me van a quedar a modo de recordatorio de todo lo que estoy pensando para el casamiento.
Por si se perdieron las dos primeras entradas, se las dejo por aquí (hagan click sobre el título y se abre el post en una pestaña nueva):
Post de Novia I
Post de Novia II

Creo que tenía 3 o 4 años cuando ví "Coming to América" (AKA, "Un príncipe en Nueva York"), y me obnubilé con el vestido de novia.
Entiendan, tenía 4 años y era un montón de tul rosa. Mi alma de niña princesa lo vió como el mismísimo paraíso.
Después vino Disney, y me arruinó la cabeza con toda su perorata de vestidos de princesas, y seguí pensando en mi vestido de novia. Y así, hasta el día de hoy, siempre supe que el vestido iba a ser una parte MUY importante de mi casamiento.
No se dan una idea de la cantidad de vestidos que veo. Todos los programas de TV relacionados a eso, los casamientos de la realeza (soy de las que se levanta temprano para ver qué se van a poner las reinas/princesas/duquesas consortes), en fin, Susanita de Mafalda, al lado mío es un poroto con el tema del vestido.

Así que hoy les muestro opciones que pueden tener en cuenta si están por casarse, o simplemente por si les gusta mirar estas cosas, como a mí.
Y además, obviamente, les cuento todo lo que conllevó encontrar al hada madrina que debe estar cortando tul para hacerme el vestido.

Bueno, para empezar, les recomiendo MUCHO que busquen modelos en internet para ir viendo qué les gusta por lo menos. En vestidos de novia hay tantas variantes como novias en el mundo, y tener un poco despejado el panorama ayuda en el momento de buscar.
Hay un gráfico que les puede ser de ayuda para encontrar vestido según el tipo de cuerpo que tengan.

Les muestro algunos vestidos con estilos definidos:

Vestidos estilo "Sirena".                                                    
Son vestidos muy ceñidos al cuerpo, que destacan curvas, y para mí, son especiales para aquellas que quieran destacar que tienen una cintura como para llevarlo. 

No son para cualquier tipo de cuerpo, y la contra que tienen es que brindan poca movilidad porque se ajustan mucho (los buenos buenos se hacen con corset ortopédico para que puedan estar como una segunda piel)  y recién se empiezan a ensanchar en la parte de las rodillas.
Este modelo no formó nunca parte de mis "vestidos posibles", porque no quería estar tan apretada en la fiesta y no creo tener un cuerpo como para llevarlo.  
Aparte, confesión mediante, un vestido strapless (sin tirantes) no es la mejor opción para mí por cuestiones físicas. 
Así que descartado sr. vestido mermaid. Igual sepa que es muy bonito y para algunos cuerpos queda herrrmoso.

Vestidos estilo "A".
Este modelo de vestido tiene la grandísima ventaja de que se adapta a casi cualquier tipo de figura. Son cómodos y se pueden modificar con muchos agregados, como encajes o bordados.
La idea es un vestido clásico, ajustado hasta la cintura, con una falda que se empieza a abrir desde ahí y es plato o semi plato. 
Tienen una caída pre-cio-sa.
Si buscan un vestido "princesa" pero no se animan a llevar una falda muy amplia, les recomiendo empezar la búsqueda con este tipo de vestidos, porque estan "a mitad de camino" entre un estilo y otro y quedan muy lindos.
También se pueden hacer con la espalda abierta, algo que ahora se está usando muchísimo, o con botones forrados. Las opciones son miles, pero en resumen, es uno de mis grandes recomendados si están empezando a buscar vestidos.

Acá les dejo una opción del mismo vestido, pero  hecho de una tela completamente distinta. El de arriba es de tul y encaje. Y este es de tul de seda (fíjense, parece gasa, pero el costo es menor y para mí tiene mejor caída, además de que se puede bordar).
La caída y el tipo de tejido que van a usar es algo a tener en cuenta porque les puede cambiar rotundamente como les quede el vestido. Ahí está la importancia de tener un buen diseñador/a que te sepa mostrar telas, como caen, como quedan, y sobre todo, como fotografían. Importantísimo este punto! Más adelante les cuento mejor.

Vestidos corte "Imperio".

Este tipo de siluetas de vestido se distingue por tener una falda que se "abre" desde la línea de debajo del busto.
Especial para mujeres con poco busto, o para aquellas que no sean tan altas y quieran dar la ilusión de mayor altura. Y también los mejores para aquellas que se casen embarazadas! Les quedan hermosos. 

Los géneros que se usen en este corte cambian completamente el estilo del vestido, así que acá tienen mil opciones también, sobre todo en agregados, tules, bordados, encajes, en fin, para gustos, colores. 

Vestidos estilo "Crop Top".

El crop top ha llegado para quedarse al parecer, y tanto se extendió que apareció en las pasarelas de novias del año pasado.

Este tipo de vestido hecho en dos partes separadas, yo lo veo más para una boda informal, de día, o algo más simple. 
No los consideré porque yo no me siento cómoda con este estilo, pero en el gusto está la variedad, así que a más de una le puede gustar. 
La mayoría de los que vi, están hechos en encaje o algún género con transparencia o "rustico" en la parte de arriba y la falda es simple, y cae desde la cintura. 

Vestidos "Escote palabra de honor/al cuerpo".                                                                                                                                                                           

Les busqué especialmente esta imagen porque estos vestidos se vieron muchísimo desde el 2000 en adelante, y ahora están volviendo (no hay dudas de que en la moda TODO vuelve).
Son vestidos hechos con géneros pesados como el raso italiano de novia, telas que les den cuerpo y les den esa apariencia de "impecable" que tienen las líneas simples y prolijas de este tipo de vestidos. 
Especiales para aquellas que no quieren llamar mucho la atención con el vestido, pero aún así quieren ir de "novias".

Vestidos estilo "camisón".

Perdón por el nombre que les puse en el título, pero la verdad, no encontré nada que los describa mejor.
Con encajes, con drapeados, con tirantes o con escote corazón, estos vestidos son los que más vi el año pasado y este. 
No sé si será por lo cómodos o por qué, pero son los más elegidos por las novias. 
Y son tan elegidos que los diseñadores los copian sin parar. 
Ideales para aquellas que no se quieran sentir en un terrible vestido y no quieran perder tampoco la idea de vestirse de novias aunque sea con simpleza. 
Tienen mil variantes, con estilo imperio, con corte A, con corset de la cintura para arriba. En resumen, mil variantes para vestirse de novia y estar muy cómoda al mismo tiempo.

Vestidos estilo "Princesa".
Dos palabras: tul y tul.
Este tipo de vestidos son ideales para casi cualquier figura, porque disimulan mucho de la cintura para abajo y de la cintura para arriba se pueden encorsetar o hacer más cómodos. 
Los veo super poco en las novias, una pena porque a mí son los que mas me gustan, pero son gustos personales. 
Lo ideal es que tengan un buen diseñador que les sepa armar el vestido para que no necesiten miriñaque ni soporte con alambre. Eso es casi una estafa, porque acorta muy poco el gasto económico, pero el vestido es incomodísimo. 
Y lo que menos tiene que estar una novia en su vestido, es incómoda. 

Bueno, y ahora vamos a lo bueno, qué vestido elegí yo.

Es complicado hablar del tema sin dar muchos detalles, dado que no quiero que se sepa qué voy a usar hasta el día del casamiento. 
Pero cualquiera que me conozca, sabe que tengo la mente arruinada por Disney, y que con un vestido lánguido o con uno de corte sirena yo no me casaría. 
A mí dame tul, tul y más tul. Vestido princesa o revolución!

Encontrar quién me lo hiciera fue una maratón. En La Plata no te dejan probar nada en ningún lugar sin antes señar el vestido (quién seña algo que no se puede probar?!), así que estaba a la buena de Dios. 
Saqué turno con una diseñadora que tenía entre ceja y ceja porque había visto producciones de ella en muchos lugares y me encantaba la prolijidad de sus costuras. Y si había algo que yo buscaba era prolijidad y que supiera hacer bien el vestido. 
Fui con mi mamá, y me encantó la entrevista. Vimos telas, hablamos de como darle forma, de las cosas que yo quería que tuviera el vestido (estamos hablando del vestido que más soñé en la vida, se merece todo ese tiempo!), y me dio el presupuesto y una semana para ver si lo quería hacer con ella o no. 
Al otro día, en 4 horas, recorrí 9 lugares de La Plata que se dedican a hacer vestidos de novia y busqué presupuestos. Cosas que escuché ese día: 
- "Ay, no sé, un vestido así no hice nunca. Lo tendría que hablar con la modista a ver cuánto te sale". A lo que yo pregunto, "y la modista quién es?". Respuesta: "Yo, calculale 40 mil pesos, pero te repito, no lo hice nunca". (Sincericidio a matar o morir!).
- "Vos sos de las novias que va al baño? Porque con este vestido no podés ir al baño, así que no vas a poder tomar líquido durante la fiesta". O.o
- "A ver, lo tenés que llevar strapless, queda mejor". Yo digo, "strapless no, tengo mucho busto y no quiero estar acomodándome toda la fiesta, quiero breteles". Y la diseñadora se trabó y no pudo concebir la idea del vestido con breteles. Debut y despedida. 
- "Hacemos una sola prueba, tres días antes del casamiento y listo, con eso alcanza". No me alcanzaron las piernas para salir de ahí, les juro! 

En resumen, escuché de todo, me pasaron presupuestos desde 14 mil pesos hasta 45 mil. Y después de una tarde de caminar MUCHO, resolví junto con mi mamá hacerlo con la primera diseñadora que había consultado. 
No lo elegí blanco Ala porque fotografía horrible ese color. Queda como los dientes de Luciana Salazar en las fotos. Mejor un "blanco roto" o algún color crudo, pero blanco, como recomendación, no elijan. 
Y ahí está mi vestido, con mi hada madrina que sabe que los vestidos buenos no llevan soportes de alambre. Que sabe que como tengo fibromialgia el peso del vestido tiene que estar repartido parejo para que llevarlo no duela, y sobre todo, que supo interpretar mi idea ni bien se la conté (Me probé una parte del vestido y ni se siente, es livianísimo!). Aunque el día que fui a visitarla me haya olvidado de llevar todas las fotos que había estad juntando este tiempo (Ley de Murphy de las novias jaja). 
Recomendación, si alguien las sabe entender, eso no tiene precio!

Bueno, en resumen, pruébense de todo, visiten los lugares que puedan, pero sobre todas las cosas, quédense con quien les de confianza. Además de un vestido de novia, están pagando seguridad, y eso es muy importante en estas cuestiones! 

Si quieren saber algo más (que les pueda contar! jaja), me lo dejan en comentarios o me lo preguntan por alguna red social.

Ahora empieza el tema de los complementos. Zapatos, joyas que quiera llevar ese día, velo si o velo no? En fin, quedan muchas cosas, pero que lindo que la estoy pasando preparando esto!

Cuéntenme en los comentarios qué estilo les gusta más a ustedes, o qué se pusieron si se casaron. Se aceptan recomendaciones de novias recibidas jaja.

Besos enormes, gracias por leer hasta acá y por regalarme un ratito de su tiempo!

Maru.